Jennifer Rodríguez

  • Para que la gente que nos lee ahora pueda conocerte un poco mejor, dinos ¿quién es Jennifer Rodríguez según la propia Jennifer Rodríguez?

Qué difícil. Jenny es una persona que intenta aunar sus particularidades con sus motivaciones para conseguir tener un impacto positivo en la relación que los humanos tenemos con los animales. También es madre adoptiva de dos perros, una persona que disfruta de la naturaleza y las grandes ciudades, y… supongo que muchas cosas más.

  • ¿Cómo llegó a tu vida el veganismo o cómo llegaste tú a él? ¿cuál ha sido tu relación con el mismo hasta hoy?

Se desarrolló de manera progresiva. Mi madre ha procurado educarnos siempre en la igualdad y el respeto, independientemente de la especie a la que pertenezcas, así que el veganismo simplemente fue una consecuencia lógica a eso.

En un principio tengo que confesar que fue algo complicado gestionarlo a nivel emocional. De repente me encontré ante una sociedad que oculta una verdad aterradora sobre nuestra relación con los animales. Algo que, aunque es fácil de sospechar, no es suficientemente evidente a simple vista. Con el tiempo simplemente me di cuenta de que lo mejor para tener un discurso efectivo y con impacto es asumir y entender cuál es la situación. Y la situación es la siguiente: no todo el mundo está dispuesto a renunciar a sus privilegios por el bien ajeno y/o común. Hay que aceptarlo.

  • Has escrito un libro que habla no sólo sobre la parte nutricional del veganismo, sino la responsabilidad moral que conlleva nuestra alimentación, día a día. ¿Hubo un momento preciso en el que te dijiste que ya no volverías a comer carne animal?En realidad fue un planteamiento que tuve a lo largo de mi infancia y adolescencia. La primera vez que me lo planteé tenía menos de 10 años. Recuerdo que una de mis figuras referentes era Lisa Simpson. Todo el mundo se ríe cuando digo esto, pero me veía reflejada en ella. Aun así, no fue hasta los 17 cuando decidí dejar de hacerlo, por fin.
  • Cuéntanos, ¿cómo ha sido el proceso de preparación para el libro? ¿ha sido un libro autoeditado o has trabajado con editoriales y distribuidoras?, en cualquiera de los dos casos, cuéntanos, ¿cómo ha sido la experiencia?

El libro comenzó en mi cuarto. Era en realidad un proyecto sin muchas pretensiones. Después me di cuenta de que estaba construyendo el libro que hubiese necesitado cuando empecé a ser vegana: que me hablase de lo ético, lo nutricional, sobre cómo mejorar mi capacidad de comunicar… en definitiva, una guía de lo teórico a lo práctico.

Durante la creación del libro tuve algunas editoriales interesadas, pero por una cuestión de principios no encajábamos. Tenía claro que no quería publicar con una editorial que publicase libros que discrimine por sexo, género, especie… Que, aunque no lo parezca, son muchos.

De repente, un día, me llegó un correo de Diversa Ediciones. Un equipo que había decidido crear un proyecto editorial 100% vegano, con el riesgo que eso supone a nivel económico.

Siempre me gusta contar que en la primera reunión que tuvimos ellos asistieron con su perro. Se llamaba Coco.  Además, el resto de editoriales me ponían problemas con el hecho de querer donar parte de los beneficios a un santuario. Ellos no solo estuvieron de acuerdo, sino que además era una idea que ya tenían en mente. Ahí me di cuenta de que iba a haber un trabajo muy cómodo y fluido entre nosotros. Y así fue. He tenido una suerte increíble de poder trabajar con una editorial implicada, transparente y gestionada por gente maravillosa.

 

  • Como mujer, vegana, la reivindicación de que otro mundo es posible, ya no sólo llega al feminismo en nuestra especie sino también al resto, así pues, en este sentido estás llevando a cabo dos luchas importantes a favor de las libertades. Dinos unas palabras del por qué ser vegana a día de hoy.

El movimiento por los derechos de los animales es una de las luchas más necesarias de nuestro tiempo. Estamos ante una de los genocidios más devastadores. Las víctimas se cuentan por millones cada año solo para abastecer el consumo y exportación de España.

Y sí. Este movimiento va de la mano de muchas de las otras luchas que encabezamos. Ahora no podemos entender un mundo feminista no vegano, y viceversa.

  • ¿Qué mejorarías del sistema actual para poder sustituir las granjas animales por alternativas libres de sufrimiento animal?

La educación. Al final todo acaba derivando del mismo sitio: la manipulación de la información y una educación que obvia los ejercicios empáticos.

Por suerte, creo que NO vivimos en un mundo poblado por una mayoría de personas que disfrutan con el mal ajeno, sino en una sociedad de gente potencialmente empática cuya relación con los animales ha sido desnaturalizada y/o vive una realidad distorsionada porque no ha visto el proceso que sufre un animal desde que nace hasta que es asesinado para consumo humano.

 

  • Este, es un espacio sororo de testimonio y denuncia. ¿Existe algo concreto que te gustaría denunciar?El movimiento por los derechos de los animales está encabezado por mujeres. Que no nos engañe el hecho de que muchos de los altos cargos de organizaciones o que muchos de los conferenciantes más reconocidos son hombres, porque más del 88% de mi audiencia son mujeres. En España contamos con un maravilloso equipo de psicólogas, sociólogas, periodistas, fotógrafas, ilustradoras, diseñadoras, comunicadoras, cocineras, abogadas, nutricionistas, médicas… que a través de los conocimientos que sus profesiones les han otorgado, aportan veracidad, seguridad y soporte a este movimiento.
  • Para finalizar, te pido que me propongas a quién te gustaría que entrevistase (que no sea muy complicado, por favor!), y qué te gustaría que le preguntase. Paula González (‘Paula Gonzalez comunicación’ @paulitavegan). Mi prologuista y una de las mejores comunicadoras por los derechos de los animales de este país.

¡Gracias por tu tiempo y dedicación en contestar a esta entrevista, Jennifer!

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